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El Real Casino de Madrid acogió el viernes 25 de septiembre la entrega de reconocimientos de Les Valeurs du Monde Unis, acto central de la gala de clausura de la Cumbre Mundial de los Valores Universales. Entre los galardonados se encontraba el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, que recibió un premio por su liderazgo humanista y su contribución a la diplomacia deportiva.  

Presidida por el emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani, la velada se celebró con motivo de la declaración del Día Internacional de la Concordia Humanista, iniciativa impulsada por la organización, y prolongaba los encuentros iniciados el día anterior en el Comité Olímpico Español, donde se reunieron representantes del deporte, la universidad, la comunicación, la salud y las instituciones en una jornada centrada en la concordia, el humanismo y la convivencia.  

Reconocimientos al deporte y a sus valores

La presencia de Vicente del Bosque aportó a la ceremonia una de las trayectorias más respetadas del deporte español. Campeón del mundo y de Europa al frente de la selección nacional, recibió el reconocimiento al Juego Limpio y al Liderazgo Humano en el Deporte. La distinción atendía tanto a la dimensión de sus logros como a la manera de alcanzarlos.  

Su Alteza Serenísima la princesa Nora de Liechtenstein fue distinguida por su trayectoria en el Deporte, la Inclusión y la Igualdad de Oportunidades. Su vinculación con el movimiento olímpico y su dedicación a Special Olympics han dado continuidad, durante décadas, a un compromiso con la participación de las personas con discapacidad intelectual. 

El capítulo deportivo incluyó también a Hakuhō Shō, por la excelencia deportiva y el legado cultural de su carrera en el sumo. Asimismo, el Quijote Rugby Club fue reconocido por su trabajo en favor de la inclusión.  

Los homenajes póstumos a Remedios Nieto del Río y Paul Van Hoeydonck ocuparon un lugar destacado en la convocatoria. Sus nombres se incorporaron a una convocatoria que quiso reunir la memoria y el legado de figuras cuya influencia permanece junto a los reconocimientos a trayectorias contemporáneas.

Dignidad humana, diplomacia y servicio público

Entre las distinciones de la convocatoria figuró asimismo el Premio a la Dignidad Humana Universal, concedido a Su Santidad el papa León XIV. El reconocimiento expresó uno de los principios centrales de Les Valeurs du Monde Unis: la defensa de la dignidad de toda persona, con independencia de su nacionalidad, cultura, religión o condición. 

La trayectoria de Josep Borrell fue distinguida con el reconocimiento al Liderazgo Europeo y la Diplomacia Multilateral. Antonio López-Istúriz fue reconocido por su contribución a la diplomacia parlamentaria europea. Borja Carabante recibió el reconocimiento al servicio público y al compromiso con Madrid.  

Por su parte, la distinción a Eduardo Martínez Moreno, por el Servicio Público y el Compromiso Institucional, reconoció su trabajo en la protección del Congreso de los Diputados.  

Cultura, música y comunicación

La cultura tuvo una presencia destacada a través de Mayte Spínola, reconocida por su trayectoria en el mecenazgo y la promoción artística.  

Mariano de Paco Serrano recibió el Premio al Valor de la Cultura Pública y el Liderazgo Institucional. El violinista y compositor ucraniano Illia Bondarenko reunió dos formas de participación en la gala: su actuación y el reconocimiento a la Música como Instrumento de Paz y Concordia.  

La comunicación estuvo representada por José Antonio Sánchez, reconocido por la comunicación pública y la cohesión social; Juan Ignacio Gallardo, por su contribución al periodismo deportivo responsable; y Bouziane Ahmed Khodja, por la comunicación intercultural y el pluralismo religioso. 

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