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El encuentro comenzó con una defensa española muy sólida que marcó el desarrollo de los primeros minutos. Tras la primera posesión serbia neutralizada con un blocaje de Antonio Serradilla, España encontró el primer gol en un contraataque culminado por Daniel Fernández en el minuto 2, después de un robo del propio Serradilla. La intensidad defensiva se mantuvo y Aleix Gómez amplió la ventaja, aunque una invasión en el área permitió a Serbia anotar su primer tanto desde los siete metros. Las exclusiones en el conjunto balcánico dieron paso a minutos de superioridad para los de Jordi Ribera, que volvieron a apoyarse en el trabajo defensivo de Serradilla y en la seguridad bajo palos de Nacho Biosca, autor de una parada decisiva desde el punto de siete metros. En ataque, Jan Gurri comenzó a ver portería con confianza, contribuyendo a sostener la renta española.

Con el marcador 7-3, el seleccionador serbio Raúl González solicitó tiempo muerto para frenar el buen momento español, y Serbia logró recortar diferencias apoyándose en su eficacia desde los siete metros y el juego con el pivote. Pese a ello, España mantuvo el control gracias a los goles de Abel Serdio y a una circulación ofensiva fluida que permitió volver a abrir brecha. El debutante Marcos Fis dejó una destacada actuación en su estreno en el Campeonato de Europa, anotando dos tantos consecutivos incluso ante el cambio defensivo serbio a un 3:3, mientras Ian Tarrafeta aportó acierto desde los nueve metros. Tras un tiempo muerto solicitado por Jordi Ribera para organizar los últimos ataques, el primer acto concluyó con un dinámico intercambio de goles que dejó el 19-15 al descanso, cuatro tantos de ventaja para España y una notable solidez colectiva reflejada en una sola pérdida de balón.

FINAL DE MÁXIMA TENSIÓN PARA ASEGURAR LOS DOS PUNTOS

La segunda parte arrancó con España manteniendo la renta al descanso, apoyada en el acierto ofensivo de Agustín Casado y en una defensa que siguió marcando el ritmo del partido. La entrada de Nacho Biosca bajo palos resultó clave en los primeros compases, encadenando intervenciones de mérito para sostener la renta de cinco (20-15). Serbia trató de reaccionar aprovechando situaciones de superioridad y el uso de la portería vacía, pero España supo gestionar los momentos de mayor exigencia. Los goles de Abel Serdio, Dani Fernández desde los siete metros e Ian Tarrafeta, junto a una sólida respuesta defensiva, permitieron a los de Jordi Ribera conservar ventajas de entre tres y cinco tantos en el tramo central del periodo.

En los minutos finales, el encuentro entró en una fase de máxima tensión. Serbia elevó la intensidad y se acercó en el marcador, obligando a España a recurrir a su mejor versión competitiva. Las acciones decisivas de Álex Dujshebaev en ataque y las intervenciones determinantes de Sergey Hernández bajo palos resultaron fundamentales para resistir el empuje balcánico. Con Serbia volcada y jugando sin portero, el conjunto español mantuvo la calma en los instantes decisivos, incluso tras un lanzamiento al poste del rival a falta de 30 segundos. Un tiempo muerto solicitado por Jordi Ribera permitió ordenar el último minuto y cerrar una victoria sufrida por 29-27, asegurando dos puntos de enorme valor en un desenlace de auténtico infarto.

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