Miriam Blasco: "Fuimos las mujeres de Barcelona las que abrimos las puertas al deporte femenino español"  


( 28/10/2020 13:42)
Miriam Blasco 
Valladolid 12/12/1963 
Judo -56 Kg 



Eres la primera mujer española que ganó una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. En Barcelona 1992. Gracias a esa medalla, derribaste un muro para el deporte femenino español que ahora normalizamos. Cuando escuchaste el himno en el podio, ¿eras consciente de lo que habías conseguido? 

La verdad es que en el podio no tenía ni idea de que era la primera mujer en conseguir un oro olímpico. Y lo cierto es que me alegro (de no haberlo sabido) porque si no me hubiera puesto mucho más nerviosa y hubiera tenido mucha más presión. Pero como he dicho en otras ocasiones, al día siguiente, Almudena Muñoz, mi compañera de equipo, quedó oro olímpico y hubo más mujeres que en Barcelona 1992 consiguieron esa medalla. Entonces creo que fuimos las mujeres de Barcelona las que abrimos las puertas al deporte femenino español.  

Viviste además un momento durísimo. Tu entrenador, Sergio Cardell, fallecía un mes antes. Y sabemos que fue muy difícil para ti continuar. ¿Cómo lo conseguiste? 

La muerte de Sergio para mí fue muy dolorosa porque éramos un equipo de tres: Josean Arruza, Sergio Cardell y yo. Y al faltar Sergio, Josean Arruza vino de San Sebastián, estuvo conmigo en todo momento y al ser psicólogo, juntos atajamos todos los problemas que hubiera podido haber. Él los enfrentó, me enfrentó a mí a esos miedos, al dolor de la muerte y la verdad es que gracias a Josean conseguí ser oro olímpico. 

 

Miriam, ¿Cómo empezaste en el judo? 

Empecé en el judo con ocho años. Somos una familia muy vinculada al deporte. Somos ocho hermanas y un hermano, mi madre tenía una tienda de deportes, mi padre era profesor de Educación Física y me tocó el judo un poco por casualidad. Fueron dos a judo, dos a gimnasia y a mí me tocó el judo y desde el primer momento me enamoré de él.  

Además de ser campeona olímpica, también has sido campeona del mundo y de Europa. ¿Qué consejo darías a alguien que este empezando en el judo? 

A cualquier persona que empiece a hacer judo le diría que es un deporte súper divertido. La UNESCO la recomienda como el mejor deporte para hacer hasta los 12 años porque desarrolla un montón de habilidades. Para hacer atletismo necesitas ser rápido, para hacer baloncesto necesitas ser alto, pero lo bueno que tiene el judo es que se adapta a tus cualidades. Puede hacerlo cualquier persona, tenga las cualidades que tenga.  



Después de tantos éxitos, llega la retirada. Pero sigues vinculada al Judo como entrenadora. ¿Dónde se sufre más? ¿En la silla o en el tatami?  

Reconozco que he disfrutado muchísimo como competidora y como entrenadora. Y es lo que le recomiendo a cualquier competidor, que disfrute de esa presión porque es lo bonito. Entrenas durante muchísimo tiempo y cuando llega la hora de la verdad hay que disfrutar de ese momento. Y como entrenadora igual, intenté transmitir a mis competidores toda lo que yo había aprendido haciendo judo y compitiendo.  

Tras el abandono de la vida deportiva, das el salto a la tv como comentarista y también a la política. Fuiste senadora en tres legislaturas y diputada de 2011 a 2015. Y siempre te hemos oído que querías dar más visibilidad a la mujer en el deporte. ¿Qué recuerdo tienes de tu etapa política?  

Estoy muy satisfecha de mi etapa en política. Creo que conseguí ser la portavoz de los deportistas en el Senado y en el Congreso. Sí que es verdad que me importa mucho la visibilidad de la mujer en el deporte e intenté inculcar mucha política de discriminación positiva hacia la mujer, pero también del futuro de los deportistas, de la Seguridad Social de los deportistas... Intenté ayudar en lo máximo al deporte y a los deportistas.  

Retirada de la vida política, ¿a qué se dedica ahora Miriam Blasco? 

Ahora mismo me estoy reinventando. Hay muchas etapas en mi vida. He sido competidora, entrenadora, política y ahora estoy en una etapa de crecimiento personal. Estoy haciendo cursos de Comunicación No Violenta, de empatía de aprender a escuchar, que me están gustando mucho. También hago voluntariados en Alicante, colaboro con una asociación que se llama COMAR, que es de gente que está en la calle, dando comida, reinsertándolos en la sociedad y eso me está haciendo sentir muy bien.  



Tienes una casualidad maravillosa en tu vida. Estás casadas con Nicola, tu rival en aquella final olímpica de Barcelona. ¿Todavía os recordáis quien ganó aquel día? 
 
La verdad es que es curioso. Aún hay un poco de pique de esa final, pero lo cierto es que esa final forma parte de la historia de nuestras vidas y es algo muy bonito.  

Y, por último, ¿cuál es el sueño de Miriam Blasco ahora mismo? 

Mi sueño es seguir viajando, conociendo diferentes lugares, descubriendo otros deportes y ayudando con proyectos diferentes y con asociaciones, porque me gusta mucho el voluntariado.