Olimpia: "¡Un sueño hecho realidad!"


( 17/06/2015 11:42)

La 55ª Sesión de la Academia Olímpica Internacional para Jóvenes tuvo lugar en Olimpia (Grecia) entre el 24 de mayo y el 4 de junio y a ella asistieron, en representación de la Academia Olímpica Española (AOE), Lourdes Meroño García y Adrián Bonache Ibáñez.

Los dos jóvenes fueron seleccionados entre todos los asistentes a la XLVII Sesión de la AOE en la Universidad Católica San Antonio de Murcia, que se celebró del 16 al 18 de febrero. En Olimpia vivieron dos intensas semanas en las que la IOA reúne a un gran grupo internacional de jóvenes que son principalmente estudiantes, atletas olímpicos o gente activa en el deporte o la enseñanza, a través de sus respectivos comités y academias olímpicas nacionales. El lema elegido para la presente edición fue: "El Movimiento Olímpico, proceso de renovación y adaptación".

Con ocasión de esta celebración se hizo entrega del prestigioso Premio Olympia a la Academia Olímpica Española en la colina Pnyx próxima a la Acrópolis, donde Conrado Durántez, presidente de la AOE, recogió el galardón.

Tras su regreso a España, hemos charlado con nuestros representantes para que nos hablaran de su experiencia olímpica:

Academia Olímpica Española (A.O.E.): ¿Cuál fue vuestra motivación para asistir a la Sesión de la Academia Olímpica Española en la UCAM?

Lourdes Meroño (L.M.): Dado que estoy realizando el Doctorado en la Facultad de Deporte de la UCAM, nos informaron que este año tendríamos la suerte de disfrutar de la XLVII Sesión de la AOE en nuestra universidad. Desde entonces quería asistir a tal evento con el fin de aprender y continuar formándome no sólo a nivel profesional sino también personal. Pues en la UCAM, que es un gran referente del deporte, siempre se respiran los valores olímpicos.

Adrián Bonache (A.B.): Para mí el principal motivo fue ampliar mis conocimientos en torno a un ámbito que siempre me ha interesado de particular manera como el Olimpismo. El hecho de que mi universidad albergara dicha sesión suponía una especial oportunidad para ello, para poder "empaparme" durante unos días con todo tipo de conferencias y actos girando alrededor de este tema.

A.O.E.: ¿Qué destacaríais de aquella Sesión?

L.M.: Destacaría especialmente la cantidad de emociones y sentimientos que se percibían entre nosotros. Ya que todos compartíamos el amor por el deporte y los valores olímpicos. Pues tal como exponía Pierre de Coubertin: “el deporte es un recurso educativo”. Otro de los momentos más emotivos fue el izado de bandera olímpica en nuestra universidad, siendo un momento histórico que nos unió mediante los valores olímpicos y nos emocionó a cada uno de nosotros. También destacaría la conferencia del Presidente de la AOE, sobre los Juegos de Olimpia. Es increíble su capacidad para trasmitir su sabiduría y hacernos disfrutar de cada una de las anécdotas que relataba.

A.B.: Yo destacaría el ambiente especial que se respiraba en la universidad durante aquellos días, haciéndose notable la importancia de tal evento, más aún en la ya por todos conocida como la "Universidad del Deporte". Hubo muchos momentos dignos de recordar, pero quizá me quedaría con la mesa redonda compuesta por deportistas olímpicos, quienes en términos reales son los grandes protagonistas.

A.O.E.: ¿Qué esperabais de vuestro viaje a Olimpia cuando fuisteis seleccionados?

L.M.: Para tener la oportunidad de disfrutar de una de las becas que se ofrecían para ir a Olimpia se presentó un trabajo sobre Olimpismo y Educación. Tal trabajo “Proyecto de comprensión: más rápido, más alto, más fuerte”, fue llevado a cabo junto a Juan de Dios Bada, Antonio Sánchez y Carmina Figuera a quienes me gustaría agradecer en este medio su trabajo y ejemplo diario. Una vez que fuimos seleccionados para ir a Olimpia, yo no me lo podría creer, pues me estaban dando una noticia muy difícil de asimilar…¡un sueño hecho realidad!. Pues suponía estar dos semanas compartiendo la historia, los principios y los valores del movimiento olímpico junto a numerosos jóvenes representantes de academias olímpicas de los diferentes países.

A.B.: He de reconocer que, a pesar de lo que pude saber en relación a las ediciones anteriores, mis expectativas se orientaban fundamentalmente al puro aprendizaje. No fue hasta que transcurrieron los primeros días cuando me hice consciente de que esta oportunidad era única en ese sentido, pero también en muchos más. Esperaba traerme de vuelta una importante base de conocimientos en torno al Olimpismo, con lo que no contaba era con sumar a ello un sinfín de momentos que me llevan a afirmar rotundamente haber vivido la mejor experiencia de mi vida.

A.O.E.: En vuestra estancia en Olimpia hubo tiempo para todo, una parte lúdica y festiva pero también sesiones de trabajo y debate. ¿Qué destacaríais de las conferencias y trabajo en grupos?

L.M.: De las conferencias y los grupos de discusión en Olimpia destacaría la importancia de estar todos los representantes de las diferentes academias olímpicas compartiendo creencias e ideologías sobre el movimiento olímpico. En las conferencias se disfrutó de la historia del deporte, de los valores olímpicos y su desarrollo hasta la sociedad actual. En los grupos de discusión se trataron fundamentalmente los siguientes temas de debate:

(1) ¿Cuáles son los principales valores del movimiento olímpico?;

(2) ¿Qué es la excelencia deportiva?;

(3) ¿Qué papel tienen los padres y los entrenadores en los deportistas?;

(4) ¿Cómo se pueden fomentar los valores olímpicos en los niños de la sociedad actual?.

A.B.: Es cierto, las conferencias trataron una muy diversa cantidad de puntos en torno al Olimpismo, siendo enormemente enriquecedoras. Participé en algunas de ellas planteando cuestiones a los conferenciantes, pero donde más activo pude sentirme fue en los "grupos de debate", donde prácticamente a diario nos separábamos en grupos de unas 15 personas para debatir aspectos como los que indica Lourdes. Fue verdaderamente enriquecedor ese intercambio de ideas prácticamente a diario, contando en mi grupo con compañeros de lugares tan dispares como: Malta, Paraguay, Perú, Bulgaria, Sudán, Turquía, Canadá, Alemania o Sri Lanka.

A.O.E.: ¿Y de la parte social y más lúdica?

L.M.: Si me permitís en este punto sí que me gustaría extenderme un poco más porque esta experiencia ha sido inolvidable no sólo por el conocimiento adquirido, sino fundamentalmente por la gran amistad que nace entre los participantes que nos hemos conocido en Olimpia.

Los primeros días tratábamos de aprender nuestros nombres y países de procedencia. Desde entonces, estaba naciendo una gran amistad entre cada uno de nosotros. Estábamos deseando contarnos cómo eran nuestras vidas, qué pensábamos, cómo nos sentíamos, qué nos apetecía hacer, y en definitiva disfrutar entre nosotros. Una de las cuestiones que más me llamó la atención, es que personas de diferentes partes del mundo pensemos igual y disfrutemos haciendo lo mismo. Este sentimiento de unión y comprensión en la mirada fue uniéndonos cada día más.

Desde el punto de vista social, destacaría las galas o "Social Evening" en las cuales los representantes de cada Academia Olímpica debían realizar una representación cultural o deportiva de su país. Todos disfrutábamos mientras estábamos aprendiendo comidas, juegos, deportes o bailes propios de los diferentes países. Desde el punto de vista lúdico, todas las tardes teníamos actividades deportivas como por ejemplo fútbol, baloncesto, voleibol o tenis. También eran momentos mágicos en los cuales afloraban los valores del deporte, tales como la igualdad, la tolerancia, el respeto, la unión y el amor por el deporte. Por todo ello, el peor momento llegó en la despedida. Nos habíamos compartido en una gran familia y si algo teníamos claro es que queríamos seguir compartiendo experiencias juntos.

A.B.: Evidentemente, como dice Lourdes, en unas sesiones enfocadas a jóvenes esta parte ejercería un peso especial, pero he de incidir en que nunca imaginé de qué manera. Dos semanas de convivencia ininterrumpida han dado de sí lo suficiente como para afianzar enormes amistades, especialmente con los compañeros latinoamericanos. El idioma nos unió desde el primer momento, pero más allá de ello pude descubrir personas con las que no me pude sentir mejor. De hecho, ya estamos planteando un viaje de reencuentro...

En las "Social Evenings" los latinos decidimos hacer actividades juntos, mostrando bien a las claras la imagen de unidad y verdadera amistad que nos caracterizó desde los primeros compases. Fueron muchos quienes nos dijeron que envidiaban nuestra forma de ser. Ahora bien, si he de destacar solamente una a nivel personal, debo elegir el acto con la antorcha y la bandera olímpicas. Y ello, porque de los 170 participantes solamente uno fue el encargado de realizar el último relevo con la antorcha y adentrarla en el campo de fútbol, recibiendo los aplausos de todos los presentes. Un guiño del destino hizo que yo fuera el afortunado!!.

A.O.E.: Contadnos qué es lo más positivo que os traéis de Olimpia en la parte personal y también en vuestra faceta profesional o como deportistas.

L.M.: Para mí, lo más positivo de esta experiencia han sido los sentimientos que surgen estando en esos escenarios del mundo griego. Uno de los momentos que jamás olvidaré fue la ceremonia de inauguración celebrada en Atenas. Además en este mágico acto, la AOE fue premiada por su gran labor de difusión sobre la historia y filosofía del Olimpismo que recibió su Presidente, quien nos hizo partícipes de tal reconocimiento. Al finalizar el evento se realizó una fotografía histórica y de gran valor junto a Conrado Durántez y Roberto Sojo (coordinador español de la Sesión).

También me llena de felicidad y agradecimiento la gran amistad que ha nacido entre todos y cada uno de los participantes de la IOA. Todos veníamos representando las academias olímpicas de los distintos países y a todos nos unía la pasión por el deporte. Y esto dio lugar a una fuerte amistad acompañada de ganas de aprender unos de otros y compartir experiencias juntos.

Además destacaría en especial el Estadio Panathinaikó, el Acrópoli, la ciudad de Delfos y Olimpia dado que son los paisajes propios de los dioses. En estos lugares se respiran y se sienten los valores educativos del olimpismo, siendo inspiradores para disfrutar de uno mismo y de cada una de las personas que nos rodean.

A nivel profesional me ha enriquecido mucho; pues he podido visitar y conocer la historia que envuelve el olimpismo. Se trata de una experiencia de aprendizaje acompañada del disfrute y la satisfacción personal. Además, en mí ha despertado numerosas inquietudes por continuar aprendiendo sobre el movimiento olímpico; y me gustaría continuar aprendiendo y formándome en este ámbito. El olimpismo es un tema de debate que me gusta mucho y además pienso que Olimpia es un lugar de inspiración divina que fomenta el aprendizaje y la creatividad por nuevos proyectos educativos.

A.B.: En mi caso, como periodista deportivo, me traigo el orgullo de haber vivido en la cuna del deporte moderno, de encontrarme en lugares que a los apasionados del deporte, sabiendo lo que representan, nos envuelven de una manera única. No solamente me ocurrió en Olimpia, también en Atenas cuando visitamos el Estadio Panathinaikó. No pude evitar emocionarme al situarme en el centro y mirar a mi alrededor. No existen palabras para describir esa sensación.

A nivel personal hay dos aspectos que me han marcado para siempre. Por un lado, haber representado a España, a la Academia Olímpica de mi país, y más en una edición tan señalada como la de este año, donde le fue entregado el Premio Olympia. Tanto a mi compañera Lourdes como a mí nos queda el orgullo de haber vivido ese momento y también recibir las felicitaciones del resto de academias. Representar a España en una cita tal, con todo lo que ella conlleva, me hace en este momento sentirme un olímpico más.

Por si esto no fuera suficiente, me traigo amistades sinceras, el recuerdo de momentos muy difíciles de vivir -seguramente imposibles- en otro contexto que no fuera éste. En ese sentido, son muchos los motivos por los que considero que ha sido la mejor experiencia de mi vida, una experiencia única y que me temo que, siendo tremendamente afortunado, solamente se puede vivir una vez. El compañerismo, la fraternidad, el fantástico ambiente... Y todo ello, en un lugar inigualable, hacen de estas dos semanas algo cuyo significado solamente puedes conocer si lo vives en carne propia.

A.O.E.: Por tanto, ¿recomendaríais la experiencia a futuros asistentes a las sesiones de la AOE en España?

L.M.: Por supuesto que sí, ya que en ellas se da a conocer la historia del deporte y los principales valores del movimiento olímpico. Además se trasmite la pasión por el deporte y por nuestra propia historia; ya que se crea un clima etimológico que fomenta el aprendizaje en las sesiones de la AOE.

A.B.: Yo no solamente la recomendaría, sino que invitaría a quien esté dubitativo a que me preste su plaza sin problema... Desde mi experiencia personal, solamente puedo decirles que hace unos meses desconocía que se celebraran las Sesiones de la Academia Olímpica Internacional para Jóvenes Participantes. Tras la Sesión Nacional y una vez se dio la oportunidad de acudir a Olimpia, tuve que sacrificar mucho por ello, a nivel personal, profesional y académico.

Sin embargo, en ese momento me dije a mí mismo que las dificultades puntuales, las semanas difíciles, la convocatoria de septiembre... Iban a estar ahí, pero una oportunidad como ésta solamente pasa una vez, se toma o se deja. En este momento, no puedo estar más contento con mi decisión. Esta experiencia bien merece todo el sacrificio posible, porque verdaderamente engloba una serie de momentos que, de no ser de este modo, es imposible vivir. Desde aquí invito a los futuros asistentes a que hagan todo lo posible por poder disfrutarla. Cualquier esfuerzo es poco para tal recompensa.