Olimpia: una experiencia digna de ser vivida


( 16/07/2014 09:14)

El pasado 29 de junio regresaban de Olimpia (Grecia) Francisco Comas y Paula Holgado, invitados en representación de la Academia Olímpica Española (AOE) a asistir a la 54ª Sesión para Jóvenes Participantes de la Academia Olímpica Internacional (AOI).

Los dos jóvenes fueron seleccionados de entre todos los asistentes en la XLVI Sesión de la AOE en la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, que se celebró entre el 17 y el 20 de febrero. En Olimpia vivieron dos intensas semanas (del 15 al 29 de junio) en las que la AOI reúne a un gran grupo internacional de jóvenes que son principalmente estudiantes, atletas olímpicos o gente activa en el deporte o la enseñanza, a través de sus respectivos comités y academias olímpicas nacionales.

Tras su regreso a España, hemos charlado con ellos para que nos hablaran de su experiencia olímpica:

Academia Olímpica Española (A.O.E.): ¿Cuál fue vuestra motivación para asistir a la Sesión de la Academia Olímpica Española en la Pablo de Olavide?

Francisco Comas (F.C.): Sólo el hecho de aprender más sobre el Olimpismo y sus valores fue suficiente. Por entonces no sabía de la posibilidad de ir a Olimpia (aclara Francisco).

Paula Holgado (P.H.): Lo que me llevó allí fue la curiosidad. No tenía conocimiento sobre estas sesiones, pero, el hecho de que fueran exclusivamente sobre Olimpismo, me causó interés. Cuanto más, cuando conocimos a don Conrado y escuchamos a los diferentes ponentes hablar tanto de JJ.OO. como de inculcar el Olimpismo en la escuela.

A.O.E.: ¿Qué destacaríais de aquella Sesión?

F.C.: La cercanía de los conferenciantes hacia los asistentes. Los temas a tratar eran de por sí muy interesantes, y eso nos ayudó a disfrutar de cada conferencia.

P.H.: Destacaría, en primer lugar, la cercanía de los conferenciantes. Estaban verdaderamente interesados en acercarnos su modo de ver el Olimpismo y transmitir la importancia de los valores olímpicos de un modo práctico y real, sin utopías.

A.O.E.: ¿Qué esperabais de vuestro viaje a Olimpia cuando fuisteis seleccionados?

F.C.: Nos costó hacernos a la idea, incluso ahora seguimos sin ser conscientes de lo que esta experiencia nos ha aportado. Esperábamos disfrutar de la convivencia con jóvenes de todo el mundo con el deporte como nexo, así como aprender sobre el olimpismo y sus valores.

P.H.: Esperaba, lo primero, acercarme un poco más a este mundo; aprender sobre el Olimpismo, sobre los diferentes puntos de vista acerca de éste en el mundo. Compartir opiniones con los demás representantes de este movimiento. Al ser un encuentro de jóvenes, confiaba en las ganas de aprender y enseñar de todos.

A.O.E.: En vuestra estancia en Olimpia hubo tiempo para todo, una parte lúdica y festiva pero también sesiones de trabajo y debate. ¿Qué destacaríais de las conferencias y trabajo en grupos?

F.C.: Nos dieron la posibilidad de sentirnos partícipes de este movimiento. Nuestra mentalidad ha cambiado, somos conscientes ahora de todo lo que el Olimpismo supone y genera, no siendo algo solamente propio de la celebración de los JJOO. Los grupos de trabajo han sido afrontados como tales, participando en cada tema de discusión que planteábamos, así como en las exposiciones o presentaciones a modo de conferenciantes hacia el resto de participantes. Yo participé en el grupo francófono y Paula en uno de los de inglés. La cercanía con nuestros compañeros en cuanto a ideas y motivaciones facilitó el clima de trabajo.

P.H.: De nuevo en estas sesiones destacó, para mí, la cercanía de los conferenciantes. Su labor nunca terminó al cerrar el micrófono. Más allá, estaban dispuestos a compartir con nosotros lo que habían estudiado y a escucharnos, tomando parte, en ocasiones, en los grupos de discusión y, en otras, escuchando nuestra conclusiones. En los grupos de trabajo, destacaría la mezcla intercultural que existía. Facilita mucho el entendimiento de los diferentes puntos de vista en función del país de procedencia y las diferentes formas de trabajar los valores olímpicos en diferentes ámbitos (desde los Comités Nacionales hasta las escuelas deportivas).

A.O.E.: ¿Y de la parte social y más lúdica?

F.C.: Hemos podido conocer y convivir con otras culturas. El contexto que nos englobaba nos ha acercado mucho más; pese a pertenecer a países de todo el mundo, somos iguales, todos tenemos la misma predisposición por disfrutar y aprender del deporte, compartimos gustos y objetivos propios de una juventud sana e ilusionada que intenta disfrutar y aprovechar al máximo las oportunidades que la vida nos regala.

P.H.: La organización. Aunque no dejan un segundo libre, no dejas de disfrutar al tener tantas actividades diferentes y tantas maneras de compartir el tiempo con los demás participantes. Desde los talleres hasta las excursiones programadas, pasando por las actividades deportivas, son un modo de acercamiento y de integración. Facilitan la interacción para que no quede nadie sin conocerse. Además, todos los participantes tienen una actitud muy positiva totalmente contagiosa.

A.O.E.: Contadnos qué es lo más positivo que os traéis de Olimpia en la parte personal y también en vuestra faceta profesional o como deportistas.

F.C.: La estancia en la Academia Olímpica Internacional nos ha aportado muchas cosas en todos los aspectos. No sabría decir qué sería lo más positivo. Amigos por todo el mundo es sólo una de ellas. La motivación por continuar esta experiencia es otra de ellas, ya sea a través del Centro de Estudios Olímpicos de la Universidad Pablo de Olavide o incluso en la Academia Olímpica Española si fuese posible. Como deportista reconozco aún más el carácter social y educativo de cada deporte, así como el conjunto de valores que lo enriquece.

P.H.: Sin duda, lo más positivo, es contar con una “familia olímpica”. Es algo único compartir dos semanas intensísimas con casi 200 jóvenes del mundo y que estos tomen un papel tan importante. Supongo que son las cosas que nos regala el Olimpismo: la unión. Suponen también un aporte de energía. Después de estas dos semanas, he vuelto más concienciada con el Movimiento Olímpico. Por ello, en la parte profesional, relacionado con la enseñanza, que confío será mi ámbito, aunque ya veía necesario inculcar el Olimpismo, ahora veo necesaria una introducción de éste en el programa educativo. Entre mis planes está dar a conocer a Coubertin y sus valores, para que entiendan el fin real de los ya conocidos Juegos Olímpicos.

A.O.E.: Por tanto, ¿recomendaríais la experiencia a futuros asistentes a las sesiones de la AOE en España?

F.C.: Una experiencia como esta debe ser vivida por cuantas más personas mejor. Nunca se celebrará en balde. El crecimiento personal de cada participante está asegurado. Nosotros lo valoramos y estaremos agradecidos de por vida.

P.H.: Por supuesto. Hay que dar a conocer más estas sesiones con el fin de hacer llegar el Olimpismo a todos los ámbitos (laborales, educativos…) para hacer de este un estilo de vida.