Una inolvidable experiencia en Olimpia


( 08/08/2013 12:34)

El pasado 25 de junio regresaban de Olimpia (Grecia): Helena Rodríguez Caro, Igor Gregorio López Cade y Javier Valderrey Pulido, alumnos de la Universidad de Navarra, que fueron invitados en representación de la Academia Olímpica Española (AOE) a asistir a la 53ª Sesión para Jóvenes Participantes de la Academia Olímpica Internacional (AOI).

Los tres jóvenes fueron seleccionados de entre todos los participantes en la XLV Sesión de la AOE en la Universidad de Navarra en Pamplona, que se celebró entre el 26 de febrero y el 1 de marzo. En Olimpia vivieron dos intensas semanas (del 11 al 25 de junio) en las que la AOI reúne a un gran grupo internacional de jóvenes que son principalmente estudiantes, atletas olímpicos o gente activa en el deporte o la enseñanza, a través de sus respectivos comités olímpicos nacionales.

Tras su regreso a España, hemos charlado con ellos para que nos hablaran de su experiencia olímpica:

Academia Olímpica Española (A.O.E.): ¿Cuál fue vuestra motivación para asistir a la Sesión de la Academia Olímpica Española en la UNAV?

Igor López Cade (I.L.C.): En un principio, al pertenecer al programa de "Talento Deportivo" uno debía acudir a dichas sesiones porque eran de carácter obligatorio. Pero ese no fue el motivo por el que asistí, asistí porque quería conocer más de cerca el Olimpismo y todo lo que ello conlleva, no es algo que me enseñaron en el colegio y por ello pensé que sería una gran oportunidad asistir a las sesiones de la AOE.

Javier Valderrey Pulido (J.V.P.) y Helena Rodríguez Caro (H.R.C.): Además de participar en conferencias de un tema de nuestro interés, veíamos una oportunidad única para salir de España, conocer gente de otros países y compartir muchas experiencias juntos.

A.O.E.: ¿Qué destacaríais de aquella Sesión?

H.R.C.: Hubo dos charlas que me gustaron especialmente: la primera fue la del papel de las mujeres en los juegos de la antigua Olimpia y los juegos helénicos, la segunda fue la que reunía a diversos atletas que habían participado en los juegos olímpicos ya que me resulto inspiradora.

I.L.C.: El primer día sin duda, recuerdo la conferencia inaugural presidida por Don Conrado Durántez, sobre Pierre de Coubertin. Nos supo transmitir, por así decirlo, el espíritu Olímpico y lo que suponía el legado de Coubertin con los JJ.OO.

J.V.P.: Destacaría toda la información recibida sobre el Olimpismo y su historia y repercusiones, y el apoyo recibido tanto de los profesores de la UNAV, como de los miembros del COE.

A.O.E.: ¿Qué esperabais de vuestro viaje a Olimpia cuando fuisteis seleccionados?

H.R.C.: Pues no tenía una idea predeterminada la verdad, sabía que iba a haber conferencias y que participaríamos en diversos deportes.

I.L.C.: Aunque en el primer día de la sesión hubo una mesa redonda con los representantes del año anterior al nuestro y lo habían pintado muy bien, me dejaron con muchos interrogantes, me enfrentaba a lo desconocido, sin saber qué encontrarme. De este modo, me puse en contacto con ellos para que me aconsejaran qué llevarme y qué no. Una vez en Olimpia, nadie se quería marchar, yo mismo me incluyo.

J.V.P.: Esperaba aprender mucho sobre el Olimpismo, sus valores y aspectos relacionados con el deporte, practicar el inglés, conocer mucha gente y vivir momentos inolvidables.


A.O.E.: En vuestra estancia en Olimpia hubo tiempo para todo, una parte lúdica y festiva pero también sesiones de trabajo y debate. ¿Qué destacaríais de las conferencias y trabajo en grupos?

H.R.C.: En las conferencias hubo preguntas de todo tipo, es curioso que siempre salía el tema de un país africano pudiera acoger en un futuro los juegos olímpicos; además en lo que se hacía hincapié, lo cual es normal, era en lo valores olímpicos. La conferencia que a mí más me gusto fue la de Gylton Brnadao Da Matta que más que enseñarnos nada lo que pretendía era recordarnos que nada es imposible. Respecto a los trabajos en grupos, había muy buen ambiente, además como todos éramos de ideales muy parecidos no había problemas o discusiones graves.

I.L.C.: En cuanto a las conferencias yo destaco la gran variedad de los temas que se planteaban. Hubo algunas que nos hacían reflexionar y otras en las que el ponente nos animaba a interactuar con nuestros compañeros. En los grupos de discusión poníamos en práctica lo que nos había proporcionado las conferencias, además de aportar nuestras propias ideas. La ventaja de estos grupos es que en un principio no conoces a nadie y entablas una amistad en cierta manera especial y distinta a la que empiezas con los vecinos de la villa. Se trata de una relación de grupo, que no se podría crear de otra manera.

J.V.P.: Para mí lo más importante fue la cantidad de información recibida sobre los valores Olímpicos, el legado que dejan tras de si los juegos olímpicos y la importancia de toda la gente alrededor de estos y lo que conllevan. Me parece importante destacar que se debatió mucho sobre el apoyo económico al deportista que dedica su vida al deporte y también lo que el deportista puede aportar a su país, durante y después de estar en los juegos olímpicos.

A.O.E.: ¿Y de la parte social y más lúdica?

H.R.C.: La verdad es que el ambiente entre la gente de la villa era impresionante, salíamos todos juntos, hacíamos actividades... De todas las actividades lo que más me gusto fueron las jornadas de presentación de los países. Hubo algunas muy divertidas, por ejemplo los de Australia hicieron un concurso en el que había que adivinar que significaban expresiones típicas de allá. Como anécdota os contaré que en el día de la presentación de España, nosotros la hicimos con los portugueses ya que contamos un poco la historia de los íberos, la separación de Portugal y España, etc. Después se hizo un baile portugués en el que salió la gente a bailar y después nosotros bailamos una sevillana (la gente ya no salió porque decían que era precioso pero muy difícil de bailar) y tras la sevillana ofrecimos unos pinchitos "españoles". Ahora que ya estamos en España, voy a contar la verdadera historia de esos pinchitos: lo que íbamos a hacer era una tortilla española pero mientras cocinábamos en una cocina que parecía de la edad media (cocinabas literalmente sobre fuego), hubo un "pequeño incidente" y perdimos la mitad de las patatas con huevo y lo que quedaba se convirtió en un revuelto, tengo que admitir que yo me estrese mucho ahí pero mi compañero Igor tuvo la genial idea de cortar un poco de pan y tachan!!! pinchitos españoles!!.

I.L.C.: Desde luego se trata de poder conocer a gran cantidad de gente extraordinaria que les mueve algo común que son los valores del olimpismo; por otro lado, lo más difícil fue la despedida, aun sabiendo que no será una despedida permanente sino un hasta luego, uno se marcha con la sensación de llevarse un trocito de cada uno y esto nos hace querer viajar y saber que en el país a donde uno viaje no va a estar solo, sino que al menos ya conoce a una persona que vive ahí, y con la que se puede contar para cualquier cosa. Tenemos muchas anécdotas por contar pero una común a los tres nos ocurrió el primer día, cuando llegamos al aeropuerto de Atenas y estuvimos buscando a algún miembro del comité para que nos llevara al hotel. Cuando lo encontramos, iba acompañado por un chico y una chica que representaban al comité portugués. Y fue curioso, porque en el Social Evening (evento en el que cada país o conjunto de países presentan ante los demás algo típico del lugar) lo hicimos en conjunto con ellos, fue por tanto el inicio de una amistad bastante duradera. Pensar que nuestros países se encuentran pegados nos hace sentirnos más orgullosos de esta amistad.

J.V.P.: Además de todo lo que ya han contado mis compañeros, yo me quedo con el buen humor y la alegría de la gente. Las ganas de relacionarse y hacer nuevas amistades. El espíritu deportivo, el compañerismo y respeto.


A.O.E.: Contadnos qué es lo más positivo que os traéis de Olimpia en la parte personal y también en vuestra faceta profesional como deportistas.

H.R.C.: Sinceramente, cuando nos decían los chicos del año pasado que era una experiencia única que no nos podíamos ni imaginar, yo no les creía pero he descubierto que tenían toda la razón. Hemos convivido gente de todas las razas y culturas día a día sin ningún problema como lo más normal del mundo incluso aunque no estuviéramos habituados. En mi caso he aprendido bastante de otras culturas, costumbres y pudo decir que esta experiencia sobre todo me ha enriquecido como persona . Me alegro montón de haber tenido la oportunidad de ir porque es algo que no olvidare jamás y sobretodo porque he hecho unos amigos increíbles con los que sigo hablando día a día y conjuntamente nos ayudamos y damos ánimos tanto para lo cotidiano como para nuestras metas deportivas. En la faceta profesional como deportista me ha servido para darme cuenta que nada es imposible y principalmente que se puede llegar a ser un gran deportista compaginándolo con una carrera. Estos días en Olimpia han hecho que aspire a más y que además tenga los ánimos de solucionar mis puntos débiles dejándome de escusas.

J.V.P.: Lo más importante son las amistades que me llevo de Olimpia, toda la gente que conocí de todos los rincones del mundo y sin duda los recuerdos y momentos que vivimos juntos. Tiene una parte negativa, y es que a la mayoría de gente no la vas a volver a ver después de haberte relacionado con ellos y pasado momentos muy agradables. Te ayuda sin duda a crecer como persona y a ver el mundo de manera diferente. A ver el poco o mucho desarrollo de diferentes países o culturas, el trato con la gente y darte cuenta de que todos somos iguales y nos gusta hacer las mismas cosas. Como deportista, me ha enseñado que si se quiere llegar a estar en lo más alto en un deporte, igual que en la vida, lo más importante es el trabajo y la constancia, siempre junto con al respeto y la humildad. Te das cuenta que los deportistas olímpicos que ves por la tele, lo único que han hecho, es entrenar más que tú, entrenas con ellos y aprendes mucho. Ellos son como tú y les gusta hacer lo que a ti, y no van presumiendo de haber sido campeones del mundo en su deporte ni de haber llegado hasta ahí. Es más la recompensa personal que te llevas, que el reconocimiento por parte de los demás.

A.O.E.: Por tanto, ¿recomendaríais la experiencia a futuros asistentes a las sesiones de la AOE en España?

H.R.C. e I.L.C: Sin lugar a duda.

J.V.P.: Por supuesto que la recomiendo, este viaje ha sido sin duda el más gratificante de mi vida. Las dos semanas en Grecia se te pasan como si no te dieses cuenta. Y después es como si todo lo vivido hubiera sido un sueño. Lo más importante es no tener vergüenza de nada, tratar de hacer chistes, reír juntos y disfrutar al máximo de todas las actividades que se hacen. Tienes que ir a pasártelo bien sin ningún mal rollo, porque todo el mundo va a eso. Recomiendo a los futuros participantes, el tratar de estar con la mayor gente posible de diferentes países y el mayor rato posible, como si no tienes que dormir!!!!. Son catorce días y hay muchas experiencias que vivir y gente que conocer. Una cosa importante, que nosotros no nos dimos cuenta, es de llevarte la bandera de tu país y algunos pequeños objetos para regalar a las personas que conozcas allí para que tengan un recuerdo de ti y tú de ellos y quedar más adelante en unos años y forjar grandes amistades. En mi vivencia personal, traté de disfrutar al máximo y aprendí bailes latinos, africanos y orientales. Aprendí juegos, canciones y costumbres de otros países muy interesantes y sobre todo conocí a gente increíble haciendo lo que más me gusta, deporte.